Es posible que el deseo de democracia y libertad que inspiraron a Fidel Castro, Humberto Hato y al Che Guevara fueran sinceros en aquellos días, lo que no queda claro es por qué al menos Castro y un pequeño grupo de seguidores traicionaron esos principios y a su pueblo convirtiendo a cuba en el único país de América en donde no existe ni la libertad ni la democracia, ni nada de lo que los impulso a luchar por su revolución.
Podríamos (tal vez) excusar al Ché porque después de todo el abandono al régimen cubano para ir a luchar por otras causas “justas” en América latina, podríamos excusar a varios otros disidentes cubanos porque también abandonaron al régimen al ver traicionado los ideales por los que lucharon.
Pero no podríamos nunca excusar a Fidel ni a los que traicionaron el espíritu libertario de la revolución.
Espero yo que la lucha que ahora vive de nuevo América latina entre los que apoyamos (algunos menos comprometidos que otros) los cambios que se plantean desde el sur no nos veamos traicionados, o no nos convirtamos luego en traidores de la libertad y los deseos de nuestros pueblos.
Ciertamente a 10 años del surgimiento del llamado socialismo del siglo 21 no parecen haber señales realmente amenazadoras de llegar a ser una tierra tan privada de libertad y democracia como lo es Cuba pero no esta de mas estar atentos.
Espero que el golpe de estado de Honduras no nos lleve a otra etapa de inestabilidad y pugnas políticas (armadas o desarmadas) como la que ya hemos vivido en el pasado y que no nos ha dejada nada bueno.
Les dejo un pequeño resumen (que aunque faltan detalles y argumentos de uno o del otro bando) resume muy bien el espíritu de este post.
Rolando González